Feeds RSS
Feeds RSS

martes, 13 de abril de 2010

Historia de las tres Leyes de la Robotica.....


Los primeros robots construidos en la Tierra (vistos, por ejemplo, en Yo,Robot) eran modelos poco avanzados. Era una época en donde la robopsicología no estaba aún desarrollada. Estos robots podían ser enfrentados a situaciones en las cuales se vieran en un conflicto con sus leyes. Una de las situaciones más sencillas se da cuando un robot debe dañar a un ser humano para evitar que dos o más sufran daño. Aquí los robots decidían en función de un criterio exclusivamente cuantitativo, quedando luego inutilizados, al verse forzados a violar la primera ley.

Posteriores desarrollos en la robótica, permitieron la construcción de circuitos más complejos, con una mayor capacidad de autorreflexión. Una peculiaridad de los robots es que pueden llegar a redefinir su concepto de "daño" según sus experiencias, y determinar niveles de éste. Su valoración de los seres humanos también puede ser determinada por el ambiente. Es así que un robot puede llegar a dañar a un ser humano por proteger a otro que considere de más valía, en particular su amo. También podría darse el caso de que un robot dañara físicamente a un ser humano para evitar que otro sea dañado psicológicamente, pues llega a ser una tendencia el considerar los daños psicológicos más graves que los físicos. Estas situaciones nunca se hubieran dado en robots más antiguos. Asimov plantea en sus historias de robots las más diversas situaciones, siempre considerando las posibilidades lógicas que podrían llevar a los robots a tales situaciones.

En ciencia ficción las tres leyes de la robotica son un conjunto de normas escritas por Isaac Asimov, que la mayoria de los robots de sus novelas y cuentos estas diseñados para cumplir. En ese universo, las leyes son "formulaciones matemáticas impresas en los senderos positrónicos del cerebro" de los robots. Aparecidas por primera vez en el relato Ronaround (1942), establecen lo siguiente:

Un robot no debe dañar a un ser humanoo o, por inacción, dejar que un ser humano sufra daño

Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto si estas órdenes entran en conflicto con la Primera Ley.

Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no entre en conflicto con la Primero


No hay comentarios:

Publicar un comentario